Empezamos en el pueblo, donde empezamos a subir por senderos señalizados de tierra y piedras, subimos varias montañas y algunas las rodeamos hasta llegar a el pico del obispo, antes de eso subimos a dos collados de los que no me acuerdo el nombre, que de echo eran altos.
Seguimos caminando y nos encontramos un poco de nieve y nos pusimos a jugar con ella, nos lanzamos bolas de nieve y más de uno se la llevó en la cara.
Al final llegamos al pico del obispo a 3015 m de altura (que nos costó mucho) y volvimos tranquilamente por otra senda donde nos encontramos una cabra muerta y en descomposición.
En conclusión me encanto la ruta y me lo pase genial aunque fuera dura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.